-Todos somos niños... Depende sólo del momento. A veces debemos ser más adultos;otras, deberíamos comportarnos como niños. El quid está en no confundir un momento con otro...
Amar a alguien también conlleva asumir la culpa de los errores ajenos ¿Todo eso supone amar a alguien? Se lo preguntó. Después responde a sí mismo con el corazón alegre: Sí, eso y mucho más.
-Gracias... Te ruego que me escuches y que no me interrumpas. He tomado una decisión. Si me amas o si, en cualquier caso, me has amado, te ruego que la aceptes sin discutir. Por favor.
La posibilidad de que una unión dure depende de la capacidad de aguante y de la tolerancia de las dos personas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario